XVIII Congresso Latinoamericano de Medicina Social e Saúde Coletiva

La integración latinoamericana es condición para la soberanía sanitaria, debate Alames

¿Puede América Latina superar la dependencia tecnológica? Los debates del tercer día del XVIII Congreso Alames abordan la soberanía latinoamericana en el sector salud.

Este miércoles (6), los debates del XVIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Pública destacaron la necesidad de la integración latinoamericana para que los países de la región puedan alcanzar la soberanía sanitaria, en medio de crecientes tensiones internacionales que pueden interrumpir el suministro de insumos de salud.

“La creación de un espacio soberano para América Latina requiere integración productiva y desarrollo productivo. La soberanía se construye materialmente”, afirmó Marco Antônio Martins da Rocha, profesor del Instituto de Economía de la Unicamp, señalando que las discusiones sobre el desarrollismo de la CEPAL en la década de 1950 ya proponían esta línea de acción.

Durante su participación en el panel “Dependencia Científica, Tecnológica e Industrial: Impases para la Soberanía“, el economista sugirió que las naciones latinoamericanas desarrollen planes conjuntos para el desarrollo del Complejo Económico-Industrial de la Salud, a fin de afrontar una situación de declive del multilateralismo y rápidos cambios tecnológicos. Explicó que este es un sector con un potencial significativo de absorción y desarrollo de capacidad tecnológica, además del potencial para generar escala para la producción de genéricos, y, por lo tanto, un candidato idóneo para impulsar la integración. Además, varios países ya cuentan con una trayectoria en este ámbito, como Brasil, México, Argentina y Cuba.

Es necesario movilizar el poder adquisitivo del Estado para adquirir productos fabricados por iniciativas integradas de industrialización, a fin de garantizar el abastecimiento de los sistemas nacionales de salud –evitando las crisis de desabastecimiento que se avecinan– y el éxito del proyecto.

Prediciendo que es improbable que los órganos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y del Acuerdo sobre los ADPIC salgan de su actual parálisis, valoró positivamente la adopción de medidas como la suspensión de las patentes farmacéuticas estadounidenses y la ingeniería inversa de los suministros sanitarios. «Más allá de su poder simbólico, estas medidas defienden el derecho a la salud y, por lo tanto, son difíciles de oponer políticamente. Estas acciones, que antes eran impedidas por los órganos de la OMC, ahora podrían ser eficaces», opinó.

Por la tarde, el Gran Debate Catalina Eibenshutz: Desarrollo, Soberanía y Descolonización en América Latina (la grabación está disponible aquí) también contó con reflexiones sobre la superación de la dependencia en el sector salud.

En su discurso, el experto en salud pública Reinaldo Guimarães, vicepresidente de la Asociación Brasileña de Salud Pública (Abrasco), repasó los debates teóricos y las acciones gubernamentales que condujeron a la adopción de una política para el Complejo Económico-Industrial de la Salud en Brasil, la cual ha alcanzado un éxito significativo en las últimas dos décadas. Aun así, enfatizó que estas acciones aún requieren una mejor coordinación con otras políticas, como la propiedad intelectual, el control de precios de medicamentos y la evaluación e incorporación de productos y procesos al Sistema Único de Salud (SUS).

Citando un informe de Outra Saúde, Guimarães celebró los avances en las discusiones sobre soberanía sanitaria en México bajo la actual presidencia de Claudia Sheinbaum. Guimarães considera que la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames) debería profundizar el debate sobre el Complejo Económico-Industrial de la Salud en sus próximos congresos.

Matéria publicada originalmente no Outras Palavras